cocina blanca y madera con sistema gola y encimera porcelánica

Columna de horno y microondas Bosch integrada en cocina blanca

Hay cocinas que resuelven la ecuación entre estética y uso diario sin renunciar a nada. Este proyecto realizado por Santos Mungia combina el Blanco Innsbruck en los frentes con la calidez del Olmo Claro en altos y columnas, sobre una encimera porcelánica que se convierte en la verdadera protagonista del espacio.

El resultado es una cocina luminosa, ordenada y con un punto de calidez que evita la frialdad típica de los ambientes totalmente blancos.

Cada decisión, del sistema de apertura a la organización interior, responde a una misma idea: que el diseño funcione tanto como se ve.

El blanco y la madera como base del diseño

La combinación de blanco y madera sigue siendo una de las más buscadas en diseño de cocinas, y no es casualidad. El blanco Innsbruck aporta amplitud visual y luminosidad, mientras que el acabado Olmo Claro en altos y columnas rompe la uniformidad y da carácter al conjunto.

En los muebles bajos, el color cuerpo cambia a Light Grey, un matiz que aporta profundidad sin restar limpieza visual al conjunto.

El sistema de apertura elegido es la plataforma E, con gola superior en los muebles altos y push en los cajones inferiores. Sin tiradores visibles, las líneas se mantienen continuas y el frente gana en minimalismo.

Como detalle diferenciador, el zócalo se resuelve en aluminio negro de 6 cm, una línea fina que ancla visualmente el mueble al suelo y aporta contraste sin competir con el resto de acabados.

Encimera porcelánica Sapienstone Rovere Buckskin en cocina
Zona de fregadero y grifería negra

La encimera porcelánica Sapienstone, el punto fuente del proyecto

Si hay un elemento que concentra la atención en esta cocina de Santos Mungia, es la encimera en porcelánico Sapienstone, modelo Rovere Buckskin. Su veteado imita la madera con un realismo que aporta calidez visual a una superficie técnica pensada para el uso más exigente.

Con un espesor de 1,2 cm y un copete de 5 cm, la encimera mantiene un perfil esbelto sin perder resistencia. El entrepaño se ha resuelto tanto en el frente principal como en la pared de la ventana, unificando el ambiente y evitando cortes visuales entre zonas.

El porcelánico es una superficie nada porosa, resistente a manchas, calor y golpes, y prácticamente no requiere mantenimiento. Una ventaja frente a materiales más delicados que exigen cuidados constantes para mantener su aspecto.

Organización interior pensada para el uso diario

El diseño de una cocina no termina en los frentes. Puertas adentro, esta propuesta incorpora soluciones que marcan la diferencia en el día a día.

Iluminación LED integrada bajo el mueble colgante ilumina la zona de trabajo sin depender solo de la luz del techo. Dentro de los cajones, el cubertero y los divisores en fresno olivo organizan cada utensilio en su sitio, y el sistema de reciclaje se resuelve con dos cubos de 18 litros, uno con tapa, y dos de 8 litros, todo integrado sin ocupar espacio visible.

Los frentes de cajón combinan el HGA Blanco Perla con el fresno olivo, un contraste sutil que se repite en el interior del mueble y refuerza la coherencia del proyecto de principio a fin.

Muebles altos en Olmo Claro con sistema gola
Cocina blanca y madera con isla central en Blanco Innsbruck

Un conjunto pensado para durar

Blanco Innsbruck, Olmo Claro y la encimera Sapienstone Rovere Buckskin forman un conjunto que no depende de tendencias pasajeras. Es una cocina resuelta desde la funcionalidad, con materiales que aguantan el uso real y un diseño que seguirá vigente con el paso de los años.

En Santos Mungia, trasladamos este mismo criterio a cada proyecto que diseñamos en Bizkaia, adaptando materiales y distribución a cómo vive cada familia su cocina.

 

 

Catálogo Santos 2024